"Las cerezas sabían mejor después de la temporada, cuando ella las sacaba de su congelador mágico y me las ofrecía entre sus dedos blancos y fríos".

Tarde sin cuento

Todavía no entiende cómo Sivé se las apaña para encontrar siempre lo que busca entre tantísimas esferas, y como hoy ella merodea entre los estantes sin acabar de decidirse, se atreve a preguntar.

Sivé, que es muy pero que muy lista, utiliza la táctica norteña de siempre y responde con otra pregunta:

- ¿De qué color es el cielo hoy, V?

Vanilla mira por la ventana y distingue un malva precioso entre las nubes purpúreas. Piensa un poco, porque es un color difícil de describir.

- Pues... Se parece a la historia del camaleón que comía caramelos de ciruela, pero es algo más claro. No tanto como la de la señora que perdió el paraguas en un campo de violetas, pero...

A Sivé le basta con eso. Se desliza detrás de una estantería, y después de unos segundos sale con algo entre los dedos: es una bolita de cristal, del mismo color que ha descrito Vanilla. Cierra un ojo y se la acerca al otro para mirar en su interior.

Ahora es cuando cuenta la historia en voz alta. Pero no, hoy no. Se la guarda en el bolsillo de su vestido gris y se limita a murmurar:

- Ésta historia no me gusta.

6 comentarios:

  1. y por qué no le gusta esa historia? a mí me gustarís oírla.
    un besito para ti
    y otro para sivé y vanilla
    :)

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  2. Hay momentos en los que estando lánguidamente recostado en el césped de un parque (y no se me ocurre otra cosa más maravillosa que mirar el Cielo) sin querer (y a veces queriendo) se crean instantes indescifrables, de esos que nadie entiende más que tú. Porque son tan especiales, tan tuyos, tan mágicos, tan, tan, tan... que la única explicación posible es la ausencia de ésta.
    Son momentos que me encantaría compartir con alguien que también sienta que se le pone la piel como la de los caracoles (mojosa y resbaladiza), como las nubes (que sienta que vuela, y que está ahi, aspirando su aroma a nueces tostadas), todas esas cosas que pasan por la mirada del otro en un vistazo momentáneo, y en que los dos saben que en ese instante, son la mitad del otro, sólo en ese. A veces estos instantes son los que hacen que se estrechen lazos que muchos tenemos desatados...
    Esos momentos que Sivé no ha sabido intuir en Vanilla...

    Pasa una semana deliciosa. Mira a alguien, sonríe, y...¡vuela!

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  3. Como siempre me gustan tus historias, que le voy a hacer si escribes tan bien ^^
    No sabía que estabas tu por estos lugares también xd, cuando me he metido en mi blog he visto tu foto y digo: esa es carmen??? jejejeje
    Por cierto, ya que te dejo este comentario, a ver cuando retomamos el "libro" de bachiller que lo tenemos estancado ahí en mi armario jajaja
    un beso

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  4. Felicidades, Carmen. Espero que pases un día maravilloso y especial como el resto... Hoy, siéntete capaz de despejar las dudas, los problemas, los tormentos...todo eso que te pesa en la sien, para disfrutar del Sol, el Cielo, las Nubes, las Estrellas y esa Luna que a tantos hace suspirar en la oscuridad de la noche...
    Pasa un día magnífico.

    Un beso y un abrazo...
    Andrea.

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